Dignificar la vida
Me impactó su rostro.
La fotografía fue tomada en India, en un centro dedicado a la acogida y al cuidado de personas que necesitan apoyos en su vida cotidiana. Decidí acercarme y llenar prácticamente todo el encuadre con su presencia.
No quería que el espacio, la institución o cualquier etiqueta explicaran la fotografía antes que ella misma.
Las sociedades siguen construyendo barreras para quienes se apartan de aquello que consideramos normal: barreras físicas, sociales y, muchas veces, también culturales.
Dignificar la vida nace de una convicción sencilla: ninguna capacidad, circunstancia u origen determina el valor de una persona.
La dignidad no es algo que concedemos. Es algo que debemos aprender a reconocer.
